Asociación de Fundaciones para la Conservación de la Naturaleza

Son entidades privadas de interés general que cumplen un papel determinante en la sociedad. En nuestro país, las fundaciones de conservación y ambientales son actores esenciales en la protección del medio ambiente,..

 
. . La Asociación de Fundaciones para la Conservación de la Naturaleza (AFN) nace de la necesidad de defender la especificidad de las fundaciones conservacionistas de base privada, animándonos a trabajar en red para compartir experiencias, y de tener una representación unificada ante las administraciones públicas y otros operadores.

La Red Natura 2000 supone una oportunidad para España de impulsar el desarrollo económico y la competitividad junto a la conservación

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5 de agosto de 2015

Ante los ataques injustificados que, desde sectores muy concretos, se hace de la Red Natura 2000, las 16 fundaciones españolas que trabajan por la conservación de la biodiversidad de nuestro país, unidas en la Asociación de Fundaciones Privadas de Conservación de la Naturaleza (AFN), recuerdan que:

La creación de la Red Natura 2000 tiene como objetivo asegurar la viabilidad a largo plazo de un amplio territorio en Europa, tanto desde el punto de vista ambiental como económico. De esta forma, las actividades productivas no solamente están permitidas en estos espacios, sino que constituyen la base de un verdadero desarrollo sostenible, especialmente la agricultura.

Cerca del 40% del territorio de la Red Natura 2000 se conforma por espacios agrarios. Además, 255 especies y 57 tipos de hábitats de interés comunitario están estrechamente ligados a la agricultura. Por lo tanto, el apoyo al sector agrario es fundamental para asegurar la conservación.

Firma para salvar la naturaleza

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En Europa hay una serie de leyes vitales que protegen nuestra naturaleza más preciada. La vida silvestre y los espacios naturales más valiosos  de nuestro continente dependen de esa protección legal.

La Comisión Europea está planteando ahora hacer reformas que debilitarían esas leyes, echando atrás años de progreso. La Comisión Europea está pidiendo a los ciudadanos su opinión y este es el momento de hacer oír nuestra voz.

La consulta emprendida por la Comisión plantea preguntas concretas que cada ciudadano debe responder. En las líneas que siguen sugerimos las respuestas más adecuadas para proteger nuestra naturaleza.

Debemos actuar ahora y dejar claro que queremos que las leyes de protección de la naturaleza en Europa se mantengan como están y no se debiliten.

Para salvar la naturaleza sólo tienes que rellenar el formulario y pinchar en el botón de Actúa Ahora.

La Fundación Oso Pardo, galardonada con el premio Natura 2000 de la Comisión Europea.

El Comisario Europeo de Medio Ambiente, Karmenu Vella (izquierda),
y el presidente de la Confederación Europea de Propietarios Forestales (CEPF),
Hubert de Schorlemer (derecha) entregando el premio a Fernando Ballesteros, en representación de la FOP.

 

El proyecto “Un entorno social favorable para la conservación del oso pardo” ha sido el ganador en la categoría “Conciliación de intereses y percepciones”

La Fundación Oso Pardo (FOP) recibió ayer en Bruselas, de manos del comisario de Medio Ambiente Karmenu Vela, el Premio Natura 2000 por el proyecto “Un entorno social favorable para la conservación del oso pardo”, dentro de la categoría “Conciliación de intereses y percepciones”. El proyecto de la FOP, escogido por un jurado internacional, era uno de los 23 finalistas seleccionados previamente entre 93 propuestas de toda Europa. Guillermo Palomero y Fernando Ballesteros representaron a la FOP en la recogida de premios.

El premio Natura 2000 fue creado por la Comisión Europea en el año 2014 con el objetivo de dar a conocer a la ciudadanía la Red Natura 2000 y su importancia como instrumento de protección del patrimonio natural de Europa. Se trata de la mayor red de espacios protegidos del mundo, con más de 27.000 lugares terrestres y marinos, que cubren más del 18% de la superficie europea. Los premios pretenden reconocer la excelencia en la gestión de las zonas Natura 2000 y mostrar el valor que posee la red para las poblaciones y economías locales. Como reflejo de la amplia gama de tareas realizadas en la red Natura 2000, los premios abarcan cinco categorías: conservación, beneficios socioeconómicos, comunicación, conciliación de intereses y percepciones, y establecimiento de redes y cooperación transfronteriza.

La Fundación Tormes-EB, integrante de la AFN, galardonada con uno de los premios Ones Mediterrània

Diploma acreditativo de la concesión de uno de los Premios Ones Mediterrània a la Fundación Tormes-EB.

Diploma acreditativo de la concesión de uno de los Premios Ones Mediterrània a la Fundación Tormes-EB.

 

La Fundación Tormes-EB, una de las entidades que conforman la Asociación de Fundaciones para la Conservación de la Naturaleza (AFN), ha sido galardonada junto con el Ayuntamiento de Juzbado (Salamanca) con uno de los Premios Ones Mediterrània en su 21ª edición, por el proyecto cultural “Juzbado, libro abierto”. La entrega de premios se celebrará el viernes 5 de junio, a partir de las 20 horas, en el Teatre Metropol de Tarragona.

El resto de los galardonados este año han sido:

-Dianna Nammi: activista kurda, exmiliciana y fundadora y presidenta de la asociación Iranian & Kurdish Women’s Rights Organisation (IKWRO).

-Ángel García (Padre Ángel): fundador de la ONG Mensajeros de la Paz.

-Marcel Mettelsiefen: periodista y documentalista ganador de un Premio Emmy.

-Luis Gonzalo Segura: militar y autor del libro ‘Un paso al frente’.

La AFN reclama que los planes de gestión de la Red Natura 2000 aseguren la conservación de especies y hábitats

Paisaje somedano (7) mayo 2005

Paisaje de Somiedo (Asturias), uno de los espacios naturales integrados en la Red Natura 2000.

A la vista de la denuncia de la Comisión Europea a España por no aprobar los planes de gestión de la Red Natura 2000, la Asociación de Fundaciones Privadas de Conservación de la Naturaleza (AFN) manifiesta su preocupación por las repercusiones que este incumplimiento de las comunidades autónomas –que son las competentes para cumplir con la aprobación de dichos planes- puede tener en las áreas integradas en la gran red europea de espacios protegidos.

El 30% del territorio español forma parte de la Red Natura 2000, sumando más de 2.000 espacios distribuidos por todo el territorio de nuestro país. En la carta de emplazamiento enviada a España, la Comisión Europea señala que, de un total de 1.085 Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), solo una muy pequeña parte goza de protección efectiva, por lo que carece de las medidas de conservación apropiadas a sus exigencias ecológicas, incumpliéndose por ello dos directivas europeas (Aves y Hábitats).

Bosques maduros: un patrimonio común excepcional e irreemplazable

Hayedo de Serra de Sant Amand, en Ripollès (Girona). Foto: Acciónatura.

Hayedo de Serra de Sant Amand, en Ripollès (Girona). Foto: Acciónatura.

por Francesc Giró, Jaume Hidalgo y Stefan Esser

¿Quién no se maravilla en presencia de un árbol o bosque centenario? Incontables registros los relacionan con sabiduría, misticismo, el paso de las generaciones… Algo nos conecta con lo que Carl Sagan describía como “nuestros primos, los árboles”. Una conexión ancestral, quizás también derivada de nuestros orígenes más primigenios como especie.

Los bosques centenarios o maduros (en una etapa intermedia de evolución), escasos y generalmente de difícil acceso, constituyen un patrimonio tan valioso como poco conocido. Los árboles muertos en pie o la madera caída descomponiéndose en el suelo pueden hacer pensar a algunas personas que se trata de bosques enfermos o desordenados, cuando en realidad realzan su calidad como auténticos santuarios de biodiversidad. Son, además, referentes de nuestra historia, cultura e identidad colectiva, venerados ancestralmente porque protegían a la sociedad y eran refugio de dioses.

Un aspecto clave: a diferencia de otros hábitats, como los humedales, los bosques maduros requieren siglos para alcanzar un estadio de máxima riqueza estructural y biodiversidad o para recuperarse en caso de perturbación importante, razón por la cual es del todo imperativo y urgente preservarlos en las mejores condiciones posibles.

Hacia un consumo inteligente

por Roberto Lozano

Se realizan cumbres políticas internacionales ante la crisis, se desarrollan congresos de expertos en materia social y económica, se trabaja desde gobiernos y empresas para no deteriorar el planeta, se habla y habla de erradicar el hambre y la guerra en los países empobrecidos… Pero parece ser que nada de esto se soluciona, o no al menos al ritmo que muchos quisiéramos y que este mundo necesita.

Llegamos a casa con un coche alemán, que consume combustible ruso, para sentarnos en un sofá sueco mientras vemos, en una tele japonesa, una serie americana, comiendo galletas integrales belgas en un bol (antes cuenco) made in China, a la vez que en la cocina se guisa cordero inglés con patatas francesas, al rico gas natural argelino.

Efectivamente, la globalización es fantástica, y nos acerca el mundo a nuestro hogar. Eso sí, a un precio que antes no queríamos saber, pero que cada vez conocemos mejor. Desaparecen las subvenciones y exenciones económicas a diferentes sectores. De repente, las cosas cuestan lo que tienen que costar… y lamentablemente ya no las podemos pagar. Sin contar los posibles derechos humanos que no se cumplen en su producción, según el país de origen. Cierto es que generan empleo, eso nadie lo duda, aunque según donde sea, es más esclavitud que trabajo.

El abandono de nuestro patrimonio genético ganadero (segunda parte)

Varias vacas de la raza Blanca Cacereña, en una dehesa del Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres). Foto: Fundación Global Nature.

Varias vacas de la raza Blanca Cacereña, en una dehesa del Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres). Foto: Fundación Global Nature.

 

por Eduardo de Miguel

Aunque España alberga todavía un gran número de razas autóctonas, prácticamente la mitad se encuentra seriamente amenazada. De las 48 razas autóctonas de ganado vacuno descritas en nuestro país, se considera oficialmente a 40 de ellas bajo la categoría de “En peligro de extinción”. En situación crítica, con menos de 150 animales de censo, se encuentran razas como la Atigrada de Salamanca, Mallorquina, Mahonesa, Murciana, Palmera, Cárdena Andaluza, Verinesa y Carriquiri. Posiblemente se hayan extinguido ya la Berciana, Pasiega, Campurriana, Lebaniega, Mantequera Leonesa, Marinera, Rubia Andaluza y Salinera.

En el caso del ganado ovino, se encuentran “En peligro de extinción” 20 razas de un total de 42, estando incluidas la Chistavina, el Merino Negro y la Palmera en situación crítica. El caprino cuenta con 3 razas en peligro de un total de 16. El porcino es la especie que cuenta con más razas autóctonas extintas, como la Alistana, Asturiana, del Valle del Baztán, Celta (en sus variedades Gallega y Santiaguesa), de Vich, Lermeño y Molinés. En situación relicta están el Mallorquín y los Chatos Murciano y de Vitoria. Sólo la raza Ibérica presenta un censo aceptable.

La foca monje como vehículo de la educación ambiental

Varios escolares contemplan un panel sobre la foca monje en el centro de visitantes de la Reserva Satélite de Cabo Blanco (Mauritania). Foto: Fundación CBD-Hábitat.

Varios escolares contemplan un panel sobre la foca monje en el centro de visitantes de la Reserva Satélite de Cabo Blanco (Mauritania). Foto: Fundación CBD-Hábitat.

por Nuria El Khadir Palomo

La educación ambiental es una de las líneas de trabajo de la Fundación CBD-Hábitat: en los proyectos con especies amenazadas que ejecuta incorpora campañas de formación, divulgación y sensibilización dirigidas al público en general y a los sectores de la población más estrechamente vinculados a los problemas de conservación de la vida silvestre con las que trabaja.

En concreto en Mauritania se han llevado a cabo numerosas actividades educativas dirigidas a pescadores artesanales y a la comunidad escolar, en el marco de los proyectos de conservación de la foca monje del Mediterráneo que se vienen realizando desde el año 2000. Como es sabido, en la península de Cabo Blanco, cercana a Nouadhibou, la segunda ciudad de Mauritania y capital comercial del país, se localiza la principal colonia de foca monje, en cuya conservación la Fundación CBD-Hábitat viene trabajando desde hace años en colaboración con otras entidades y organismos.

Una de las actuaciones más importantes realizadas a propósito de este tesoro faunístico ha sido la apertura del Centro de Visitantes de la Reserva Satélite de Cabo Blanco. También se han llevado a cabo cursos de formación en educación ambiental dirigidos a profesores a los que han asistido más de trescientos docentes. Y se han realizado actividades con escolares en las que participaron más de 2.500 alumnos de las escuelas de Nouadhibou y de la cercana localidad de Cansado.

La custodia fluvial a través del voluntariado

Varios voluntarios trabajan en la restauración de un río. Foto:  Fundación Tormes-EB.

Varios voluntarios trabajan en la restauración de un río. Foto: Fundación Tormes-EB.

 

por Raúl de Tapia

El mantenimiento de los bienes comunales ha sido desarrollado durante varias generaciones desde la voluntariedad y el acuerdo de vecinos y usuarios. Tal es el caso de los caminos que de manera secular han comunicado los pueblos para el intercambio comercial, de los canales y acequias que eran trabajadas por las comunidades de regantes o de las riberas de propiedad municipal. Estas labores altruistas recibían nombres diferentes en función de la geografía española, pero su significado era el mismo. Expresiones como las facenderas, “echar el cacho” o trabajar a prestación popular eran antaño comunes y daban lugar a un beneficio común.

Los fondos europeos en los últimos años han permitido seguir con las labores de mantenimiento de cauces y riberas bajo la denominación de planes de cuenca. Con mayor o menor acierto se han acometido medidas cuyo objetivo, en principio, ha sido mejorar las condiciones ribereñas. Sin embargo, gran parte de las actuaciones duras de infraestructuras orientadas a la regulación de los cauces –motas y similares– no dieron el resultado esperado, por lo que en la actualidad se está procediendo a su retirada en muchos casos.

Estas labores desarrolladas por las confederaciones hidrográficas eliminaron las labores altruistas de los habitantes del medio rural, al mismo tiempo que generaron empleo local. En la actualidad, la necesidad de continuar con las labores de mejora fluvial se complica en el sentido de que el alto nivel de desempleo puede chocar con el trabajo realizado desde el voluntariado. En esta encrucijada se encuentran los ayuntamientos del medio rural, con la obligatoriedad según la Ley de Aguas del mantenimiento de las riberas, pero sin los medios económicos necesarios.