Bosques maduros: un patrimonio común excepcional e irreemplazable

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Hayedo de Serra de Sant Amand, en Ripollès (Girona). Foto: Acciónatura.

Hayedo de Serra de Sant Amand, en Ripollès (Girona). Foto: Acciónatura.

por Francesc Giró, Jaume Hidalgo y Stefan Esser

¿Quién no se maravilla en presencia de un árbol o bosque centenario? Incontables registros los relacionan con sabiduría, misticismo, el paso de las generaciones… Algo nos conecta con lo que Carl Sagan describía como “nuestros primos, los árboles”. Una conexión ancestral, quizás también derivada de nuestros orígenes más primigenios como especie.

Los bosques centenarios o maduros (en una etapa intermedia de evolución), escasos y generalmente de difícil acceso, constituyen un patrimonio tan valioso como poco conocido. Los árboles muertos en pie o la madera caída descomponiéndose en el suelo pueden hacer pensar a algunas personas que se trata de bosques enfermos o desordenados, cuando en realidad realzan su calidad como auténticos santuarios de biodiversidad. Son, además, referentes de nuestra historia, cultura e identidad colectiva, venerados ancestralmente porque protegían a la sociedad y eran refugio de dioses.

Un aspecto clave: a diferencia de otros hábitats, como los humedales, los bosques maduros requieren siglos para alcanzar un estadio de máxima riqueza estructural y biodiversidad o para recuperarse en caso de perturbación importante, razón por la cual es del todo imperativo y urgente preservarlos en las mejores condiciones posibles.

En Cataluña desgraciadamente no nos queda ningún bosque “primario”. Tenemos, eso sí, localizados e inventariados diversos bosques que, gracias a una gestión activa (o pasiva) durante décadas, nos apuntan cómo podrían haber sido nuestros bosques en la antigüedad, y cómo podrían volver a ser algunos de ellos, si simplemente “dejásemos hacer” a la naturaleza. Debido a que los bosques maduros conforman, actualmente, tan solo un 2% o 3% de la superficie forestal de Cataluña, es necesario frenar urgentemente su continua desaparición y sentar las bases para ampliar la extensión que ocupan hasta un mínimo de un 10% de la superficie forestal.

Desde Acciónatura estamos movilizando a administraciones, empresas, particulares, instituciones científicas, y propietarios forestales, de cara a asegurar la preservación efectiva de estos parajes, y su aprovechamiento social sostenible (científico, educativo, cultural y espiritual), como patrimonio común irreemplazable… Y todo con carácter de máxima urgencia. Tanto es así que nos encontramos en pleno despliegue de nuestro programa “Selvans” de conservación de bosques maduros, como gran oportunidad para lograr avances concretos y a corto plazo.

Estamos trabajando también en la configuración de unos primeros “itinerarios forestales terapéuticos” que han despertado un interés excepcional tanto entre actores de turismo y ecoturismo del territorio, como entre diversos sectores de la sociedad (sector de salud). Nos basamos, en esta línea de trabajo, en las exitosas experiencias en Corea y Japón, alrededor del concepto de “shinrin-yoku” (“baño de bosque”).

Contamos para hacer posible la salvaguarda efectiva de los bosques maduros (mediante su compra, o compra de sus derechos de tala), con una vía de implicación para la sociedad, fácil, medible y económica: nuestra iniciativa “CompensaNatura” (www.compensanatura.org), a través de la que proponemos a particulares y organizaciones ayudar a preservar un paraje natural de la máxima biodiversidad, de una superficie equivalente al suelo que ocupan. Una iniciativa que, especialmente en 2015, Año Internacional de los Suelos, queremos consolidar y expandir a otras comunidades autónomas, buscando siempre la complicidad y sinergia de los actores locales.

Queremos agradecer el apoyo recibido por la Fundación Biodiversidad, la Diputación de Barcelona, la Diputación de Girona y el Patronato de Turismo Costa Brava – Girona, así como por las organizaciones y particulares que ya se han implicado en la iniciativa “CompensaNatura”. También nuestro agradecimiento al Instituto de Medio Ambiente de la Universidad de Girona, colaborador continuo en este importante proyecto.

Animamos a todos los actores a compartir experiencias, conocimientos y  buenas prácticas para la preservación del legado histórico y colectivo irreemplazable que representan los bosques maduros.

Autores: Francesc Giró, Jaume Hidalgo y Stefan Esser son, respectivamente, director, coordinador del programa “Selvans” y coordinador de la iniciativa “CompensaNatura” en Acciónatura, una de las entidades asociadas a la AFN.